Una de las diferencias es el color de la masa (parte posterior de la baldosa), normalmente las cerámicas son de una coloración rojiza mientras que el porcelanato es generalmente de color blanco.


Otra diferencia, es la absorción de agua: en la cerámica podemos encontrar desde 1% hasta 12% mientras que el porcelanato siempre deberá ser menor al 0.5%. Esta característica permite que el producto se expanda o se contraiga.